Visita guiada “Misterioso e intrigante Madrid de los Austrias”. 

Lo más gratificante que te puede pasar al hacer una visita guiada es sentir que eres parte del grupo, disfrutar de lo que estás contando y ser consciente de la buena compañía. Y eso es precisamente lo que me ha sucedido una vez más, esta vez en la visita organizada con la Asociación Vecinal Sural de Alcorcón. Puede que parte de esta sensación tenga mucho que ver con el hecho de haber vivido en Alcorcón durante gran parte de mi vida y haber compartido conversaciones sobre la ciudad antes y después de la visita, pero estoy segura que ha sido mucho más. Esta mañana hemos comenzado la visita con mucha energía, y no es un decir, teniendo en cuenta el riquísimo chocolate con churros que hemos desayunado antes de empezar… Churros vienen, churros van, cuando  he visto tantos churros volar he pensado… ¿ Podremos después andar?

Convento de la Encarnación, Palacio Real, Plaza Mayor, Sol…

Del Convento de la Encarnación a Sol, pasando por lugares emblemáticos como el Palacio Real, la Plaza Mayor y calles menos transitadas como Sacramento o la calle del Rollo, nos hemos recreado con algunas de las intrigantes y misteriosas leyendas del Madrid de los Austrias. Fantasmas como suelo decir “haberlos haylos” en Madrid, claro que a las 11 de la mañana ha sido un poco difícil verlos, aunque nos conformamos con los hombres sin cabeza de la Plaza Mayor.

Cuando un grupo decide cerrar su XIV Semana Cultural con una visita por el centro y te llaman a ti, es cuanto menos  tu responsabilidad hacer que el grupo disfrute, se divierta y se lleve alguna anécdota a casa, como aquella del embajador de la Toscana que venía a Madrid con dos mil ducados metidos en bolsas  y escondidas en el calzón…

¡Que tiempos en los que los mayores paraísos fiscales estaban bajo el  colchón!

Definitivamente, siento que ha sido una visita amena, divertida y con mucha información que ha servido para dar a conocer un poquito más Madrid. Porque cuando conoces las historias, leyendas y anécdotas de la ciudad donde vives, trabajas o alternas con las amigas, te sorprende y te cautiva mucho más.

¡Nos vemos pronto Sural!

¡Compartir es vivir!