Esta mañana he estado con una buena amiga paseando por el Museo de Arte Contemporáneo Reina Sofía.
En más de una ocasión aprovecho las mañanas libres para ver nuevas exposiciones o disfrutar de iconos como el Guernica, pero hoy me he topado con obras que desconocía, entre ellas una que me ha llamado la atención.

¿Os imagináis un Tyrannosaurus Rex en el Museo Reina Sofía?

 

Tyranosaurus Rex, The Monster o Tir Dragon (Study for King Kong) son los tres nombres de una misma obra que sorprende por lo original de la composición.

Se trata de un collage hecho de yeso y pintura en un panel de contrachapado creado a partir del ensamblaje de elementos tan dispares como calaveras, muñecas, pistolas de juguetes o figuras de cocodrilos. Esta obra representa un monstruo,  tema recurrente y siniestro de la artista francesa  Catherine Marie-Agnes Fal de Saint Phalle (1930-2002),una de las mujeres artistas feministas de la primera mitad del siglo XX.

Más conocida como Niki de Saint Phalle, es considerada referente del Neodadaísmo, del nuevo realismo y precursora del Arte Pop, que se caracterizó por su reacción al Expresionismo Abstracto de años atrás, en el  que los artistas dotaban a sus  obras de una fuerte carga emotiva y un discurso teórico a veces incomprensible para la sociedad.

Acercando el arte a una sociedad de masas, muchas de las obras de Saint Phalle adquieren vida propia a través de objetos sacados de la vida cotidiana como los que forman parte del dragón, creando con ellos una estructura artística propia. Esta obra combina abstracción y realismo a través de la técnica del collage cuyo fin es que los espectadores interpreten ellos mismos con pensamiento crítico el significado.

Dicen que la vida de Niki Saint Phalle estuvo llena de monstruos y dragones, aquellos que le persiguieron tras una infancia tormentosa de abusos y reproches en el seno familiar y que le llevaron a ser diagnosticada de enfermedad mental.

Paradójicamente, las obras que más se conocen sobre Niki Saint Phalle son aquellas alegres y coloristas, sus famosas Nanas, y las inquietantes Shooting Paintings. Las primeras, son esculturas que representan a mujeres fuera de los cánones de belleza y que expresan su lado maternal, sexual, guerrero y a veces temible, manifestando los valores ancestrales del feminismo.

Y las segundas, cuadros tiroteados con bolsas de basura, un espectáculo en el que la arbitrariedad  de los disparos de colores componen las obras tal y como podéis ver en este vídeo.

https://www.youtube.com/watch?v=s5MUxuY4Hbw&t=3s

Como veis, siempre hay que aprovechar las mañanas de ocio para disfrutar de museos como el Reina Sofía. Aunque no entendamos siempre  algunas de sus obras, qué mejor oportunidad que encontrarse con un Tyrannosaurus Rex para aprender un poco más de Arte 😉

 

 

¡Compartir es vivir!